
El norte profundo de la Argentina cuenta con un destino de excepción. Desde hace unos años a la fecha, Salta se ha ido posicionando localmente y en el extranjero, no sólo debido a sus bellos paisajes de montaña, a su llanura o al encanto colonial de la vieja ciudad donde se respira la amabilidad de los salteños. También por sus “vinos de altura” (únicos en el mundo) y por una gastronomía típica que incluye comidas como el tamal, la humita y el locro.
Salta posee una tradición folclórico-musical única en la Argentina, con una fuerte presencia de comunidades originarias que preservan fuertemente su identidad cultural.
Hoy es posible encontrar el sosiego en los cascos de las estancias familiares habitadas y atendidas por sus dueños, vivir en primera persona las actividades tradicionales vinculadas al campo, realizar cabalgatas, disfrutar la gastronomía típica ver un show folclórico o saborear un insuperable vino de altura, hijo dilecto de estas regiones.











































